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GATO MECÁNICO

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Seguramente hayas escuchado hablar del gato mecánico en varias ocasiones, pero ¿sabes verdaderamente lo que es? probablemente no. A continuación te contamos todo lo que debes saber para convertirte en todo un experto de este tipo de gatos: su funcionamiento, composición, los tipos… Solo sigue leyendo y podrás descubrir eso y mucho más.

¿Qué es el gato mecánico?

El gato es una herramienta que se utiliza para elevar o alzar objetos de grandes pesos. Estos gatos pueden ser de dos tipos: o bien mecánicos o bien hidráulicos. En este artículo profundizaremos sobre el primer tipo.

Mientras que los gatos hidráulicos suelen ser utilizados para elevar grandes cargas de peso (así como automóviles), el gato mecánico se suele utilizar para el manejo de cargas más ligeras.

Estas herramientas suelen estar pensadas para ser manejadas de manera manual por una persona, o bien cuentan con un pequeño motor que las acciona (por ejemplo, esto se da con los gatos mecánicos que los coches incluyen para poder cambiar el neumático en caso de emergencia).

Trasladándonos atrás en el tiempo para llegar a los orígenes del gato mecánico, podemos saber que esta herramienta se le debe al fundador e inventor Richard Dudgeon.

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¿Cómo funciona el gato mecánico?

El funcionamiento del gato de mecánica puede parecer sencillo a primera vista, pero lo cierto es que si lo analizamos en profundidad tiene su complicación entender el sistema que lo hace funcionar.

Lo primero que vemos de esta herramienta es la palanca o herramienta, y es precisamente esta pieza la encargada de accionar todo el proceso posterior, la cual normalmente suele ser accionada de manera manual por el técnico.

 

El principio de funcionamiento de este mecanismo se basa en la siguiente teoría: un impulso manual menor ejercido sobre la manivela o palanca genera la fuerza suficiente como para compensar un impulso o peso mayor, por ejemplo, la carga de un coche.

Es decir, dicho impulso, generado a gran distancia, puede elevar una gran carga, tanto como el tamaño de la palanca se lo permita. Por lo general, estas palancas suelen tener un tamaño de unos 20 centímetros; de esta manera, cada kilopondio (unidad de fuerza que es  equivalente a un impulso que ejerce sobre un cuerpo de 1 kilogramo impuesto a la fuerza de gravedad) de fuerza que se genere sobre el manillar del gato mecánico, se llegan a desplazar hasta casi 630 kilogramos (exactamente 638 kg).

 

¿Cuáles son las ventajas del gato mecánico frente a otros tipos de gatos?

Simpleza Como ya hemos podido ver en su forma de funcionamiento, el gato mecánico tiene una construcción muy simple, no cuenta con tecnologías que requieran de un conocimiento especializado para poder percatarse de su funcionamiento, y esto hace también que en caso de tener una pequeña avería su reparación pueda darse por un usuario común (como, por ejemplo, cambiar un tornillo o engrasar el eje). Esto quiere decir que no hace falta ser un experto ni acudir a uno para poder utilizar el gato mecánico.

Mantenimiento Al tratarse de una herramienta tan simple, también lo es su mantenimiento. El gato mecánico no requiere ningún cuidado especial para su buen funcionamiento. Esto hace que su compra, a la larga, se convierta en toda una inversión a la cual es sencillo sacar rentabilidad.

Precio Además de que el mantenimiento (o no mantenimiento) ya hace que ahorremos con la compra de esta herramienta, su precio de coste es también reducido. El gato mecánico es asequible a corto plazo y también a largo plazo.

Utilidad El gato mecánico cuenta con una gran capacidad de carga (teniendo en cuenta su reducido tamaño). Esto hace que nos sea útil para levantar cargas de todo tipo (siempre y cuando se respeten sus limitaciones de fuerza).

Manejabilidad Se trata de una herramienta pequeña y sencilla, lo que hace que sea muy fácil de transportar de un lado a otro por si tuviéramos que utilizarla en distintas situaciones. Además,  ha de ser mencionado que no necesita de ningún tipo de abastecimiento (eléctrico, por ejemplo) y esto permite que lo utilicemos en cualquier lugar.

gato mecanico como funciona

 

¿Qué tipos de gato mecánico existen?

Gato mecánico de botella Como su nombre indica, este tipo de gato mecánico tiene forma de una botella vertical y redonda. Su tamaño, por lo tanto, es reducido, lo que hace que podamos introducirlo en espacios estrechos. Además, esto hace que sea una herramienta portátil y de fácil manejo para situaciones en las que no podríamos actuar con otro tipo de gatos de mayor tamaño. La operación de este gato de botella es hidráulica y se basa en el Principio de Pascal.

Gato mecánico inflable Al igual que ocurría con el gato de botella, el nombre de este tipo de gato mecánico es también bastante representativo: como ya podremos haber deducido, su funcionamiento se basa en que la herramienta se infle para elevar la carga.

Esto se lleva a cabo mediante agua o aire introducido en el interior del mecanismo. Se trata de un tipo de gato que, cuando no está hinchado, es muy fácil de transportar pues apenas ocupa espacio ni tiene peso. A primera vista, para hacernos una idea, estos gatos inflables suelen parecerse a un globo o una almohada.

¿Cómo funciona? Es sencillo. El gato se coloca bajo la carga que queramos elevar (por ejemplo, si quisiéramos cambiar la rueda de un coche colocaríamos el gato debajo del mismo y justo al lado del mecánico a cambiar). A continuación, el aire o agua se bombea poco a poco haciendo que la bolsa se vaya llenando y ocupando espacio.

Gato mecánico de trinquete Gracias a una pequeña palanca que se mueve de arriba abajo, este tipo de gato eleva reducidas cantidades de peso (dependiendo de su tamaño) y lo mantiene elevado hasta ser liberado.

Gato mecánico de tijera Es, probablemente, uno de los modelos más famosos. Tiene forma cuadrada que por lo general se gira en una dirección o la contraria para funcionar.

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